En pocas regiones de España el Camino de Santiago tiene tanto peso como en la Navarra. Por su territorio discurren dos de las rutas más emblemáticas: el Camino del Norte y el Camino Francés. Es precisamente este último el que conduce hasta un lugar casi escondido, de esos que aparecen de repente y sorprenden: Villamayor de Monjardín.
Este pequeño pueblo, situado a los pies de un cerro milenario, parece guardado en secreto hasta que el viajero se topa con él. Su tamaño es modesto, pero su encanto es enorme.
Un castillo que guarda siglos de historia
La historia del pueblo está estrechamente ligada al Castillo de San Esteban de Monjardín, que corona el cerro y domina todo el valle. Sus orígenes se remontan a la Alta Edad Media, cuando fue reforzado durante el reinado de Sancho Garcés I en el siglo X, en plena expansión cristiana hacia el sur.
Hoy, sus ruinas siguen transmitiendo una presencia imponente. Desde allí, contemplar el paisaje de viñedos y campos al atardecer es una experiencia que por sí sola justifica la parada.
Tradición vinícola con personalidad
Pero Villamayor de Monjardín no vive solo de su historia. Aquí se encuentra la Bodega Castillo de Monjardín, una de las más reconocidas de la región.
Fundada hace más de tres décadas, fue pionera en Navarra al apostar por variedades internacionales como la chardonnay en una tierra dominada por vinos tintos tradicionales. Aquella decisión marcó un antes y un después, abriendo camino a nuevas formas de entender el vino en la zona.
Hoy sigue siendo un referente, especialmente en vinos blancos, y una visita permite comprender mejor la identidad vitivinícola de este rincón navarro.
Un hotel boutique que mira al futuro
El presente —y en buena parte el futuro— del pueblo lo representa el Hotel Mirador de Deyo. Este hotel boutique de cuatro estrellas surge de la rehabilitación de una antigua casa familiar, combinando diseño contemporáneo con respeto por el entorno.
Sus instalaciones destacan por la calidad, las vistas y un spa pensado para el descanso. Pero uno de sus grandes atractivos es también su restaurante, que se ha ganado un hueco en la nueva escena gastronómica navarra.
Al frente está el chef Govinda Pérez de Ciriza, con el apoyo de David Yarnoz. Su propuesta gira en torno a las brasas y al producto de temporada, con una cocina honesta, sin artificios y profundamente ligada al territorio.
Un lugar para detenerse y disfrutar
Al final, eso es lo que ofrece Villamayor de Monjardín: un motivo —o varios— para parar. Un lugar donde comer bien, descansar, disfrutar del paisaje y reconectar con una Navarra auténtica que cuida lo que tiene y lo comparte con quien pasa por allí.
Noticia original en: https://www.directoalpaladar.com/viajes/pleno-camino-santiago-este-pueblo-navarro-presume-castillo-bodega-tener-uno-mejores-hoteles-zona-media
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