Palencia no debe desaprovechar la oportunidad del Año Jacobeo para potenciarse
La Asociación de Amigos del Camino de Santiago calcula que este año pasarán unos 50.000 peregrinos por el centro de la provincia, una cifra récord que demuestra que la ruta jacobea está en buena forma. Por si fuera poco, atrae a visitantes de medio mundo. Muchos son españoles, pero entre los que sellan su credencial en iglesias, bares y albergues también hay ciudadanos coreanos, australianos o franceses. Es un itinerario cultural reconocido por la Unesco y con un tirón internacional, algo que no está al alcance de todas las joyas artísticas de la provincia, que no son pocas.
La organización jacobea da unas pinceladas a seguir para continuar apostando por el Camino.En primer lugar, trabajar para evitar que los caminantes se monten en un autobús en Burgos y se bajen en León. Palencia tiene que hacerse valer e iniciativas como la de Los Faros del Camino son positivas para ir dejando un buen poso entre los romeros que circulan entre Itero de laVega y San Nicolás del Real Camino. Poco a poco, cada vez serán más los que conozcan las bondades de Palencia y, a través del boca oreja, puede cambiar definitivamente la tendencia del transporte público. Recorrer a pie o en bicicleta el centro de la provincia tiene que ser la única circunstancia en la que no haya que utilizar el transporte público y menos si sirve para saltársela y para considerarla una etapa de descanso.
A continuación, desde la entidad presidida por José Antonio Perrino destacan la labor que lleva a cabo la Diputación para promocionar la ruta, pero también llaman a trabajar a las administraciones públicas de cara al próximo Año Santo Compostelano, que tendrá lugar en 2027. Después del último Jacobeo, que estuvo marcado por la pandemia de coronavirus, la provincia no debe desaprovechar la oportunidad que ofrece el Camino de Santiago para potenciarse en un ejercicio en el que todas las miradas estarán puestas en los peregrinajes a la capital gallega.
Las opciones para hacer de 2027 un año mágico en todos los sentidos son variadas. La programación cultural nunca falla, pero también sería interesante reforzar las medidas para facilitar el asentamiento de población en pequeños municipios como los del Camino de Santiago y para mantener abiertos determinados negocios, como los ultramarinos o los bares de los pueblos jacobeos. Eso sí, todas estas actuaciones hay que hacerlas pensando en los habitantes de las pequeñas localidades para que sean estos los que se dirijan a los peregrinos y les ofrezcan toda su hospitalidad, como hacen ya en diferentes puntos de la provincia. El objetivo es que se haga en todos durante todo el año.




