El Camino de Santiago

El Camino de Santiago es una vía de peregrinación milenaria que conduce hasta la tumba del Apóstol en Santiago de Compostela. A partir del encuentro, en Iria Flavia, del sepulcro identificado como del Apóstol Santiago el Mayor, en el año 850, esta localidad se convirtió en uno de los tres lugares de peregrinación más importantes de la Cristiandad, junto con Roma y Jerusalén.

En la historia de la peregrinación jacobea se distingue una primera etapa de rápida difusión desde el encuentro de las reliquias hasta el siglo XI. En este periodo tenemos ya documentadas las peregrinaciones de Gotescalco, obispo de Le Puy-en-Velay, en el año 950; y de Cesáreo, abad de Montserrat, en el 959.

Pero el auge de la peregrinación jacobea se dio desde todo el s. XII hasta mediados del XIV: es entonces cuando llega a convertirse en una ruta vertebradora de Europa. Entre los grandes promotores del Camino de Santiago destaca el Papa Calixto II (Guido de Borgoña) al que se ha atribuido el famoso Códice Calixtino.

A partir del siglo XIV,  el flujo de peregrinos descendió debido a las epidemias de peste y a los conflictos sociales, pero su decadencia fue consecuencia, sobre todo, de la Reforma protestante en el siglo XVII.

Desde los años sesenta del pasado siglo, se ha producido una rápida recuperación de la peregrinación jacobea, de la que algunos hitos son: la fundación de la Asociación de Estella, la labor de señalización y gestión de D. Elías Valiña, el Congreso de Jaca de 1987, coordinado por el propio D. Elías y el reconocimiento internacional como Primer Itinerario Cultural Europeo.

El Camino de Santiago, generado en principio por la religiosidad medieval -redención de pecados, cumplimiento de votos, devoción al Apóstol…- y favorecida por las circunstancias políticas, permitió el continuo intercambio entre los numerosos pueblos que transitaban la ruta: un intercambio de carácter multidimensional (bienes, tradiciones, conocimientos y valores) a lo largo de varios períodos históricos.

El trazado del Camino Francés

Entre los diversos caminos que llevan a Santiago de Compostela, el llamado Camino Francés es el Camino histórico por excelencia. Bien conocido gracias al Codex Calixtinus, que, en su Liber Peregrinationis, traza su recorrido desde Francia hasta Santiago de Compostela, al tiempo que lo describe tal como lo conoció su autor – Aymeric Picaud-, en el siglo XII. Este libro constituye la primera guía del peregrino jacobeo y ha sido determinante para la identificación y la delimitación física de la ruta.

Comienza, el Camino Francés, en dos puntos de la frontera: Somport (en Huesca) y Roncesvalles (en Navarra) para confluir ambos tramos en Puente la Reina-Gares. Desde esta localidad, transcurre en un trazado único hasta Santiago de Compostela.

En total son 850 km desde Somport (organizados en 33 etapas); 749 km, desde Roncesvalles (organizados en 30 etapas). Pero esta división de etapas es solo una tradición con un fin “administrativo”en la práctica, el peregrino debe organizárselas según sus condiciones físicas.

Protección jurídica del Camino de Santiago

Por su valor histórico y cultural, el Camino Francés no solo goza del máximo nivel de protección sino también del mayor reconocimiento internacional.

Declarado bien de interés cultural en la categoría de conjunto, la protección incluye lugares, monumentos, núcleos urbanos y el propio camino. Sin embargo, el valor singular del Camino de Santiago es un producto de la suma de sus elementos no solo materiales sino también inmateriales: la devoción por las reliquias de Santiago, sus símbolos, la acogida al peregrino, la red asistencial, la bendición de la misa del peregrino, los cantos, las leyendas, … todo ello constituye la peregrinación jacobea.

Como hitos en su protección y reconocimiento tenemos que destacar:

  • Declaración de Conjunto Histórico-Artístico en 1962 (Decreto 2224/1962 de 5 de septiembre). Esta protección quedó actualizada por la Disposición Adicional Primera de la Ley 16/9985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español: “Los bienes que con anterioridad hayan sido declarados histórico-artísticos […] pasan a tenr la consideración y a denominarse Bienes de Interés Cultural”
  • Concesión del certificado de Primer Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, el 23 de octubre de 1987, por su contribución a una historia y una identidad compartida.
  • Inclusión en la lista de Patrimonio Mundial en 1993 por Unesco, debido a su valor excepcional para la humanidad (bien en serie nº 669).
  • Concesión de la categoría de Gran Itinerario Cultural Europeo en 2004 por el Consejo de Europa.
  • Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, el 7 de septiembre de 2004, por ser “un lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de la conciencia europea”

El reconocimiento internacional del Camino de Santiago supuso, por otra parte, un importante precedente en el concepto de patrimonio cultural, con su dualidad entre bien material y bien inmaterial.